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martes, 7 de agosto de 2012

Bilbo Bolsón, de El hobbit


Bilbo Bolsón, aparte de en El hobbit,  también aparece en El Señor de los  Anillos, pero su participación allí es si no de personaje secundario sí meramente simbólica, como la de una especie de luchador que le transfiere, tras el retiro, su espada (o anillo), a su sobrino Frodo.
El hobbit, por el contrario, es todo suyo, o valga decir que él es el hobbit al que hace referencia el titulo del libro y el único que aparece allí. Bilbo es, como un digno ejemplar de su raza, un comelón adicto al descanso y a la tranquilidad. Ni tiene planes ni desea abandonar su cómodo agujero. Pero un día sorpresivamente llega hasta él el mago Gandalf, al parece ya revestido de cierta fama, y con algunas frases que no dejan nada claro le avisa que tiene pensado llevarlo a una gran aventura.
Días después Gandalf, acompañado de trece enanos liderados por Thorin, vuelve al agujero de Bilbo. Allí todos hablan de un proyecto que el hobbit no entiende muy bien, algo así como ir a derrotar a un dragón que ha acumulado grandes tesoros robándolos.
Bilbo, sin que le expliquen en qué consistirán sus funciones, es llevado por los enanos y Galdalf con rumbo a la Montaña Solitaria, que está tan sola que su único habitante es un invencible dragón, Smaug. Pronto Bilbo es obligado a erigirse como el guardián de los enanos, aunque es mucho más pequeño que ellos.
Mientras viajan hacia su destino, todos los miembros de la comitiva se enfrentan a trolls, trasgos, lobos gigantes y malvados, arañas también gigantes y no menos malvadas y elfos hostiles por sentirse invadidos. En cada una de esas aventuras Bilbo va puliendo su instinto y su carácter, sus proezas son tales que la llegada de la comitiva a la Montaña Solitaria es gracias a él.
Ya enfrentados a Smaug, aunque Bilbo no lo derrota (cosa que le es imposible), sí encuentra su punto débil. Cuando el dragón es vencido y se avecina la guerra de los enanos contra los elfos y los hombres, Bilbo hace todo cuanto está en sus manos para lograr la paz entre ellos. Y al final las circunstancias ayudan a que así sea, revelándose como una criatura sumamente lista, de nobles sentimientos y no menos provista de virtudes.



Bilbo es un personaje sumamente agradable. Sus muy peculiares características y costumbres lo hacen interesante desde las primeras páginas. Gracias a él, a lo que gustó a los lectores, Tolkien desarrolló El Señor de los Anillos, porque si Bilbo no hubiera gustado, ese clásico de la literatura universal sencillamente no existiría.

lunes, 6 de agosto de 2012

Thorin II Escudo de Roble, de El hobbit


Thorin es uno de los personajes principales de El hobbit, de J. R. R. Tolkien, es un rey enano expulsado por Smaug, el terrible dragón, vive la mayor parte de su vida lejos de su hogar, ansiando el día en que le sea posible recobrar su trono.
Por motivos no muy claros, acompañado de doce enanos y en sociedad con el mago Gandalf, acude a Bolsón Cerrado, hogar del hobbit Bilbo Bolsón, y lo recluta como su saqueador en una aventura que lo llevará nuevamente a su hogar y a enfrentar a Smaug.
Durante el viaje es Bilbo quien hace la mayor cantidad de esfuerzos para que todos salgan bien librados de los peligros a los que se enfrentan. Ni siquiera Gandalf, siendo mago y más sabio que todos, es capaz de igualarlo.  Thorin  se muestra agradecido con el hobbit cada vez que éste le salva la vida, que no son pocas, y reconoce su tenacidad y valor, pero una vez que llegan a donde está el dragón las cosas cambian.
Bilbo, de todo el tesoro que Smaug guarda bajo su cuerpo, escoge la Piedra del Arca como su parte, el mayor tesoro de los enanos. Cuando el dragón es derrotado por el arquero Bardo, la única ambición de Thorin es encontrar esa piedra, a la que considera una reliquia invaluable de su familia.
Cuando descubre que Bilbo la ha tomado, se olvida de que gracias a él recobró su reino  e intenta matarlo. Odia profundamente al hobbit al considerarlo un traidor y se niega rotundamente a negociar y a entregar parte de su tesoro a los hombres liderados por Bardo, que fueron quienes lo libraron del dragón a costa de pérdidas terribles.
Atrincherado en la montaña con sus doce enanos por única compañía, envía mediante una aves un mensaje a un primo suyo para acuda pronto con un ejército que le ayudará a enfrentar a los hombres y a los elfos, a los que cree sus enemigos. Justo antes de que la batalla dé inicio, llegan los trasgos y los huargos (lobos superdotados), y los enanos se ven obligados a unirse a los que ya consideraban sus enemigos.
En la Batalla de los Cinco Ejércitos, llamada así por las cinco razas que participan en ella, Thorin sale de la montaña para ayudar a los suyos. Pelea con gran valor y es herido de muerte. Cuando la batalla finaliza, Thorin manda llamar a Bilbo y se despide de él en una escena por demás emotiva. Muere y es enterrado en su montaña, con la Piedra del Arca depositada en su pecho.



Siempre he creído que Tolkien se inspiró para crear a Thorin en el típico aristócrata ingles, frío y reservado, que no puede agradecer a un sirviente suyo porque le paga para que lo sirva. Thorin, cuando se siente traicionado por Bilbo, se olvida de todos los favores que le debe porque lo considera su sirviente, por lo tanto no fueron favores para él, sino servicios.
Esos rasgos tan típicos de un rey, o de un aristócrata de otros tiempos, son los que hacen de Thorin un personaje complejo y a su vez interesante. En algunas partes de la novela su personalidad atrae bastante, y justo al final mejora, lo que lo convierte en uno de los mejores personajes de El hobbit, incluso superior a Gandalf, pero éste tiene la oportunidad de reivindicarse en El Señor de los Anillos, aunque ésta ya es otra historia.
La interpretación de Thorin en las películas que se avecinan promete ser muy buena. Esperemos que así sea.